¿Para qué sirve una fosa séptica?

Una fosa séptica es una cámara que se emplea para el almacenamiento y tratamiento primario de aguas residuales que se dan en el hogar. En ella tiene lugar la separación y transformación de la materia orgánica que contienen estas aguas. Por lo general, se utilizan en zonas rurales o viviendas situadas en zonas aisladas. En todo caso, también pueden tener problemas, los cuales se tendrán que resolver recurriendo a empresas de desatascos en La Marina.

El objetivo de una fosa séptica

Las fosas sépticas se encuentran diseñadas para poder contener y tratar las aguas residuales que no llegan a la red de alcantarillado. Estas aguas son tratadas para que la parte sólida se separe de la líquida, para lo cual se recurre a la descomposición de los componentes inorgánicos.

Tanto las dimensiones como el diseño de la fosa séptica dependen del número de personas que vayan a vivir en esa vivienda, así como del volumen de aguas que utilicen, la frecuencia de bombeo, la temperatura media de la zona, etcétera. En cualquier caso, siempre es posible encontrar una opción para cada hogar.

A la hora de instalar la fosa séptica es importante valorar su ubicación, ya que esta condiciona directamente la salubridad de las viviendas. Una fuga podría llegar a convertirse en un problema importante, por lo que es necesario revisar de manera cuidadosa el terreno sobre el que va a ser instalada, asegurándose de que es un lugar apropiado para ello. Por ejemplo, no debe estar situada cerca de caminos frecuentados por vehículos ni de arroyos o ríos.

En cualquier caso, ante cualquier problema en ella, es necesario recurrir de inmediato a especialistas en desatascos.